Aida era mi bisabuela. Hasta su nombre huele a antiguo. Lo más interesante que podía pasarle en su última etapa era comerse un gran pastel con mucho dulce. Por lo general, cuando podía, se arrancaba al típico negocio de la esquina, con su bastón, y todo lo que se le antojaba fíaba. Después, lo escondería debajo de su colchón como una gran reserva. A veces la encontrábamos tirada en la calle, tratando de levantarse, o afirmada de un árbol. No importaba cuan difícil era caminar para ella si su destino era el pequeño negocio. Claro, mi abuelo no tenía idea de que mi bisabuela debía tanto dinero hasta que se murió y el dueño del negocio le pasó la cuenta muy enojado. Esa era la vida de Aída: comer, ver teleseries y rezar su rosario de vez en cuando.
Para Angélica y yo, cualquier excusa era buena para carretear. Como se acercaba el cumpleaños de Angélica y mi entonces actual pololo, decidimos celebrar los 2 cumpleaños en la ordenada y ceremoniosa casa de mis abuelos. Sería la primera vez que interrumpiríamos el orden y la limpieza de la casa y por sobre todo, interrumpiríamos la tranquilidad de mi bisabuela Aída.
La casa constaba de 2 pisos. Arriba estaban los dormitorios de mis abuelos; abajo, frente al baño, el dormitorio de Aída. De a poco empezaron a llegar los invitados y de a poco se fue desordenando la fiesta. Ya pasada unas 3 horas la casa estaba llena y había mucha gente que no conocíamos, los típicos amigos de los amigos de...la radio cada vez se escuchaba más fuerte y las conversaciones eran cada vez mas incoherentes. Entre medio de la bulla y la locura recuerdo haber ido al baño, que pasaba lleno, y me encontré con la sorpresa de que Aída estaba parada detrás de la puerta de su dormitorio, la cual estaba semiabierta, como un espía observando todo en su camisa de dormir y sus gruesos lentes. Más de alguno se dió cuenta que mi bisabuela estaba como espía, por lo que cada vez que pasaban por su dormitorio le cerraba la puerta. Ella la volvía a abrir con ímpetu, aún si ya era su hora de dormir. Mientras la fiesta seguía su curso fuera de control, alguien me dijo: hey, creo que hay unos hueones teniendo sexo en el baño y yo necesito usarlo". Angélica y yo tuvimos que ir a ver qué estaba pasando porque todos gritaban: hey salgan del baño!. Cuando nos estábamos acercando se podían escuchar los quejidos y revolcones; mi pololo gritando histéricamente: Edward, que estás haciendo hueón!!sale del baño, los demás riéndose, tomando, fumando, gritando: eha, ehhhhhh Edward, y sí, Aída estaba parada, espiándolo todo, con los ojos enormemente abiertos y sus oídos profundamente agudos, como petrificada, como ida, como si estuviera en el cine por primera vez, como oliendo el climax, con la boca abierta, las narices infladas, las manos tiritonas, las pantuflas bien despiertas, si hasta se había puesto la placa devuelta. Cuando por fin salieron los protagonistas del baño, salieron como después de la guerra, despeinados, la ropa mal puesta, sudados, el maquillaje corrido y Aída solo atinaba a persinarse. Al siguiente día, Aída le repetía mil veces a mi abuelo: Huy pero si no te miento, habían unos muchachos HACIENDO LA MALDAD, ahí, en el baño, frente a mi dormitorio, Dios y la santísima Virgen María me libren!.
De todos modos, creo que fue la mejor experiencia de Aída.
Wednesday, December 14, 2005
La Mejor Experiencia de Aída
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4 comments:
Que buena historia, no me acordaba de esa cuando salieron del baño y este estaba lleno de confort en el suelo, y la viejita decia estan haciendo la maldad la maldad que chistoso. Y miraba todo detenidamente, le cerraban la puerta y ella la abria, fue muy buena, y como dices yo creo que la abuelita paso el mejor momento de su vida como espia y luego sintiendo el climax en su propio cuerpo,excelente recuerdo....Además recuerdo cuando el expololo gritaba como histerico y golpeaba la puerta...las calenturas de la negrita....
Sigue escribiendo, historias, son realmente buenas...
omiti el nombre de la "negrita" por derecho a su privacidad
Claro, hay que dejar en incognita quién protagonizó "la maldad", ja ja......
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